Al ser humano no le basta con crear inconciencia, con deshacerse de si mismo como si los sentimientos no causaran dolor.

Al ser humano no le interesa salvarse a si mismo, aún cuando sus propias armas son las que apuntan a su cabeza, aún así no le basta detener su autodestrucción.
A las personas poco les importa el de al lado, a veces fingen quererlo pero solo terminan por usarse entre ellos mismos para alcanzar un logro material.
El ser humano parece no buscar una respuesta para evitar su propia destrucción, no le importan los niños muriendo de hambre, las mujeres siendo golpeadas por sus maridos, ni el planeta muriéndose por el aire podrido. Parece que no le encuentra sentido a vivir, cuando el mismo ser humano es quien mutila la fé de los demás para que estos a su vez en el futuro hagan lo mismo.

El ser humano se encuentra rodeado de sus propios miedos que al no ser descubiertos crean la guerra, las epidemias, las muertes, la falta de respeto que cada hombre visto como débil merece tener en brazos; al hombre no le interesa salvarse ni siquiera a si mismo, porque cada vez que trata de hacerlo derriba al que siente como menos y lo trata con apatía.

-”Todos somos humanos, merecemos ser lo que nuestra esperanza nos convoca a realizar y buscar el bien común sin perjudicar al que busca lo mismo, para que así este no pierda el sentido de porque continúa respirando”
-J. Valentín García S.